Flores de Bach Álamo Temblón

Pertenece a la familia de las Salicáceas y se le puede encontrar en las zonas húmedas, los terrenos pobres y en las laderas de las colinas. Es un árbol pequeño y esbelto (aunque puede llegar a los quince metros de altura), tiene la corteza lisa y clara en los ejemplares jóvenes y rugosa y oscura en los viejos; las hojas son largas y dentadas. Su signo de reconocimiento lo dan precisamente las hojas, que tiemblan constantemente, aunque aparentemente no sople ni una brisa. Las flores son muy pequeñas, reunidas en gatillos. Las flores masculinas pueden llegar a tener de cuatro a doce estambres y las femeninas dos estigmas de color púrpura.

Las personas que necesitan de esta flor dan vida a sus propios fantasmas. Permiten que salgan al exterior sus intimas inquietudes y que estas les trastornen la existencia. Sienten un temor inexplicable, como un estremecimiento constante, la sensación de un peligro inminente. Pero lo que sobre todo provoca en ellas la angustia es no saber de que tienen miedo. Tienen la impresión de que se trata de una sensación sin motivo aparente, tienen miedo… de la nada. O mejor dicho, del vacío, de lo ignorado, de todo aquello sobre lo cual se arriesgan a proyectar sus fantasmas interiores. Pero tales fantasmas no tienen cuerpo.

A veces, sobre todo, le sucede esto a los niños, a personas que se asustan de la oscuridad, tienen miedo a la muerte, o bien les aterra estar solos en casa porque de repente oyen ruidos extraños, crujidos, roces raros. Resumiendo, viven constantemente la sensación que todos, en alguna ocasión, experimentamos cuando, despertándonos sobresaltados, por un instante no sabemos donde estamos.

Quien necesita este remedio es una persona extremadamente sensible y receptiva. Es como si llevase una antena interior que capta las inquietudes del mundo, el miedo a la guerra, a la violencia, a las enfermedades que están como suspendidas en el aire sobre todos nosotros.

Tal vez estas personas estén mas en contacto con esta inmensa cantidad de emociones que envuelve al mundo. O quizás estén, mas que los demás, en contacto con ellas mismas, porque el miedo puede asimismo referirse a aquella parte de nosotros que no conocemos, o sea la parte mas instintiva, la que no logramos racionalizar y mucho menos controlar.

Ese miedo puede asaltar especialmente a las personas que intentan hacer algo bueno durante su estancia en este mundo, porque cuanto mas se vive según los principios éticos, tanto mas se está cerca del propio mundo interior y, por tanto, de las inquietudes.

Quien padece temores desconocidos tiene, sin embargo, dado un paso mas al frente que los demás, puesto que admite la existencia de zonas oscuras dentro y fuera de si mismo. Y si consigue superar el terror procedente de este conocimiento es fácil que empiece a indagar acerca de los distintos planos de la realidad, que no son inmediatamente visibles.

Los sintomas para los cuales, esta indicado este remedio son: Angustia inmediata, ataques de pánico, insomnio, miedo a dormir, continua sensación de peligro, alucinaciones, temor, pero al mismo tiempo atracción hacia lo paranormal, sensación de presencias intangibles alrededor de si, recuerdos angustiosos, mente galopante, anorgasmia, malestares gástricos, nauseas, sensación de tener obstruida la garganta, trastornos en la articulación de las palabras, gastritis.

Los efectos que se consiguen al realizar este tratamiento son: Enseña a frenar la imaginación cuando esta trabaja contra nosotros, y a distanciarnos de nuestros fantasmas, por que son todos creaciones de la mente. Algunos especialistas recomiendan este remedio contra las ideas obsesivas, como las que atormentan a las mujeres que han sido violadas o a personas que han sufrido un grave accidente.También nos da a entender que, si existen alrededor de nosotros fuerzas desconocidas, esto no significa que deban ser necesariamente negativas.

Por: Pedro Rodriguez Tarot Tu Ángel de la Guarda.